Pasar al contenido principal
CERRAR

Cóndor del Cocora, sobreviviente del programa de repoblación

El cóndor avistado en el Valle del Cocora es uno de los nueve que se sabe que sobreviven del programa de repoblación que se llevó a cabo en el país entre 1989 y 2013.
Cóndor fue visto en el Parque del Cocora
Foto: Pexels.
Ana Maria Mesa Villegas

Un video compartido por lugareños del Parque del Cocora, en el que se ve a un cóndor muy cerca de un grupo de turistas que van a caballo, llamó la atención en redes sociales. En el video de un poco más de 20 segundos de duración, se aprecia a este cóndor cuando se da un baño en un abrevadero para el ganado. Un verdadero privilegio para quienes tuvieron la oportunidad de verlo y grabarlo. 

María Alejandra Parrado, bióloga e investigadora independiente, quien tiene más de 10 años de experiencia en conservación de este tipo de especies, habló con Radio Nacional de Colombia sobre el significado que tiene la presencia de este cóndor en este lugar. 

RN: ¿Qué significado tiene para ustedes como expertos la presencia de un cóndor en un lugar tan turístico como el Valle del Cocora?

MA: Ancestralmente, el cóndor habitaba todas las cordilleras de los Andes, incluida la cordillera occidental. Sin embargo, para la década de los 80 la especie se redujo mucho en número y se aisló en dos localidades. Verla en el Cocora hace parte de dos cosas: La primera, el efecto "positivo" del programa de repoblación de cóndor andino que se desarrolló entre 1989 y 2013. En este programa se liberaron aproximadamente 71 cóndores, de los cuales seis fueron liberados en áreas cercanas al Parque Nacional Natural Los Nevados.

Este es el único núcleo de repoblación que ha tenido éxito reproductivo. En procesos de monitoreo de la zona, entiendo que se ha establecido que hay un individuo que tiene una afinidad con el Cocora, lo que es interesante porque es ver resurgir una especie que aparentemente ya estaba extinta en esta localidad. Y segundo, este es en efecto un individuo reintroducido, que hizo parte de este programa.


Lee también


R.N: En medio de la crisis climática nos preguntamos si este comportamiento del cóndor de buscar agua para refrescarse, ¿tiene alguna relación con este fenómeno, o es un comportamiento normal de la especie? 

M.A: Estos son comportamientos normales en los vertebrados y en las aves. Ellos tienden a refrescarse o termorregularse en sitios donde haya agua, pero es importante mencionar que la presencia de esta especie en zonas donde hay bebederos de caballos y actividad humana de manera tan constante y tan cercana a él, corresponde improntas en su conducta ocasionadas por el hecho de haber sido criados en cautiverio, por lo que no tienen problema en acercarse. Están familiarizados con las comunidades humanas.

R.N: Dado que como usted dice este es un individuo afín al Valle del Cocora, ¿cuáles son las recomendaciones para los agentes turísticos, para los lugareños y para los turistas?

M.A: Es importante entender que en esos lugares nosotros somos los visitantes. Cuando vemos fauna silvestre nos acercamos mucho a ella, para tomar la foto, mucho más con estas especies carismáticas como el cóndor andino. La principal recomendación, no solamente para el Valle del Cocora, sino para todos los rincones del país, es evitar acercarnos tanto a la fauna silvestre. Esto los hace más susceptibles, y también a nosotros, porque desconocemos en qué condición de salud están, por ejemplo, no los alimentemos y evitemos tocarlos. 

Es fundamental el manejo de los residuos. No hemos identificado esto en Colombia, pero sí en Perú y Argentina donde se han encontrado algunos cóndores que han sido capturados para marcaje satelital, o incluso individuos que han muerto, que han tenido trazas de plástico, asociados a microplásticos y asociados a basura. Es muy importante que como visitantes cuidemos no dejar desperdicios a donde llegamos. Un cóndor puede encontrar una tapa plástica dentro de una carroña, consumirla y que resulte tóxica para él. 

La recomendación es observarlos tranquilamente a una distancia prudente. Y muy importante, que nos involucremos con las comunidades rurales que están en los territorios. Que los recursos del turismo no queden solamente en los operadores, sino que los emprendimientos pequeños de los lugareños, los campesinos, etc., sean apoyados, porque eso ayuda a reducir la presión sobre la fauna silvestre.

R.N: ¿Qué ha pasado con esos 71 cóndores que fueron repoblados en varios lugares del país y cómo está la población general de cóndores en Colombia? 

M.A: En 2010 pudimos establecer que de los 71 cóndores liberados habían sobrevivido el 40% de los individuos. En el último censo en 2021, en plena pandemia, solamente avistamos nueve de ellos. Esto es importante porque un proceso de repoblación conlleva muchos esfuerzos técnicos y financieros a nivel nacional e internacional. La falta de monitoreo y de acciones para la mitigación de amenazas no nos ha permitido ver a esos mismos 71 cóndores a través de las tres cordilleras de los Andes y en los ocho núcleos de repoblación. Entonces, sabemos poco, lo que es un problema, hay un amplio vacío de información sobre los individuos liberados y sobre la efectividad del programa de repoblación. 

Pero aún tenemos una población de cóndores silvestres alojados especialmente entre la Sierra Nevada de Santa Marta y la cordillera oriental, en límites con el Cocuy. Tenemos esperanza, pero necesitamos aunar esfuerzos de pequeños investigadores, con la comunidad local y con organizaciones privadas y públicas para que podamos seguir viendo cóndores en el país. 

En el censo que realizamos en 2021 avistamos 63 cóndores en todo el país. Esto no quiere decir que esos sean los únicos. Con aproximaciones estadísticas estimamos que hay 260 individuos en todo el territorio, lo que es muy poco. Urgen las acciones de conservación tanto para los reintroducidos como para los silvestres. 

R.N: ¿Qué podemos hacer los ciudadanos para ayudar en la conservación de los cóndores?

M.A:  Es importante poder contar con la participación de toda la comunidad en procesos de monitoreo. Casi 300 personas participaron del censo nacional de 2021 para identificar cóndores. Comunidades campesinas, indígenas, académicos y ciudadanos fueron en 2021 a buscar cóndores a sitios remotos.

Actualmente, estamos trabajando en un artículo en revisión sobre la importancia de las comunidades para hacer ciencia comunitaria o participativa en especies de alta capacidad como el cóndor. Pero es importante entender que cada acción tiene una consecuencia y que todo lo que hagamos en las ciudades tiene impacto sobre los cóndores y también sobre otras especies. 

Artículos Player