Invías reanuda obras en la Transversal de la Depresión Momposina para fortalecer la conectividad entre cuatro departamentos del Caribe
El Instituto Nacional de Vías (Invías) anunció el reinicio de las labores de mantenimiento y rehabilitación en la Transversal de la Depresión Momposina, uno de los corredores viales más importantes para la integración territorial y económica de la región Caribe. La vía, que supera los 226 kilómetros de extensión, conecta a los departamentos de Bolívar, Sucre, Magdalena y Cesar, facilitando el transporte de pasajeros, mercancías y productos agrícolas.
La decisión busca dar continuidad a las intervenciones ejecutadas durante los últimos 38 meses y garantizar la estabilidad de una infraestructura considerada estratégica para miles de habitantes de esta zona del país.
¿Por qué es clave la Transversal de la Depresión Momposina para el Caribe?
Este corredor comunica a municipios como Magangué, Mompox y Guamal con el resto de la región Caribe, convirtiéndose en una ruta fundamental para la movilidad de carga y pasajeros.
Además de su importancia logística, la vía cumple una función social y económica determinante, ya que permite la conexión de comunidades cuya actividad productiva depende de sectores como la pesca artesanal, la agricultura y el turismo cultural.
Desde el Gobierno nacional se considera que mantener la operación permanente de este corredor es fundamental para evitar el aislamiento de poblaciones ubicadas en la Depresión Momposina, especialmente durante temporadas de lluvias.
De acuerdo con Invías, los trabajos comenzaron en el sector de Botón de Leiva, ubicado entre los departamentos de Bolívar y Magdalena.
A partir de este punto se atenderán varios tramos considerados prioritarios debido a sus condiciones de vulnerabilidad. Entre ellos se encuentran los sectores de El Bongo y Sabanas de Beltrán, en Sucre, así como zonas de los municipios de Magangué, San Fernando y Margarita, en Bolívar.
La entidad indicó que posteriormente las obras avanzarán hacia otros puntos de Magdalena y Cesar, con el objetivo de garantizar la estabilidad integral del corredor.
Según el balance presentado por Invías, la fase anterior de mantenimiento contó con una inversión cercana a los 15.659 millones de pesos.
Los recursos permitieron conservar la transitabilidad de la vía en un 100 %, incluso durante tres temporadas invernales consecutivas, evitando cierres prolongados y afectaciones a la movilidad regional.
Asimismo, las intervenciones contribuyeron a la protección de estructuras estratégicas como el complejo de puentes Yatí-Bodega, considerado uno de los principales puntos de conexión vial del Caribe colombiano y clave para el tránsito de vehículos de carga pesada.
¿Qué impacto tendrán estas obras para las comunidades?
Para las autoridades, la estabilización de la vía no solo responde a necesidades de transporte y logística, sino también a la protección de las dinámicas económicas y sociales de la región.
El director territorial de Magdalena y Bolívar de Invías, Fabián Arango, señaló que garantizar la movilidad en este corredor permite proteger el sustento de miles de familias campesinas y preservar el acceso a municipios con alto valor histórico y patrimonial.
Las obras también buscan fortalecer la conectividad de una zona reconocida por su riqueza ambiental y biodiversidad, facilitando el acceso de las comunidades a mercados, servicios y oportunidades económicas.