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Julieth Cabrera, artista y bailarina caqueteña
La historia personal y resiliencia en medio del conflicto en el Caguán fue convertida en una obra a través del violonchelo

Julieth Cabrera, la artista caqueteña que resignifica la memoria del conflicto armado a través de la danza y el violonchelo

La bailarina, violonchelista e investigadora nacida en San Vicente del Caguán, Caquetá, creó ´La Ant-Agónica, La Caqueteña´, una obra que recoge la historia de desplazamiento de su familia y reivindica la riqueza cultural del territorio.

Desde muy niña y tras ser desplazada junto a su padre, un líder social y de su familia, Julieth encontró en el arte una forma de sanar y narrar aquello que durante años permaneció en silencio; la danza y el violonchelo fueron el lenguaje para expresar las emociones, reconstruir los recuerdos y contar una historia marcada por el conflicto armado.

Se adentró en el arte a través de la Fundación Nacional Batuta en la ciudad de Florencia, allí conoció en el año 2012 la obra musical Suite Antagónica, La Caqueteña No 1 del maestro Orlando Perdomo Escandón, que despertó su interés por explorar la belleza del territorio, su identidad cultural y las huellas de la guerra.

Dicha obra le sirvió de inspiración para dar origen a La Antagónica – La Caqueteña y contar su experiencia personal y durante el proceso de creación, Julieth revivió junto a su familia los hechos sucedidos hace 24 años, una historia que no había sido conversada abiertamente entre sus familiares: el desplazamiento, la separación y la incertidumbre sobre el paradero de sus seres queridos. La investigación le permitió reconstruir los recuerdos de sus hermanos, reconocer las distintas experiencias que atravesaron y encontrar una oportunidad para reencontrarse:

“En ella narro cuatro momentos: en el primero mi padre hace un contexto de lo que era San Vicente del Caguán, por qué se eligió para ser la zona del despeje, pues él estuvo presente dentro de esos momentos históricos de nuestra región. Nosotros éramos de Guacamayas, que está adscrita a San Vicente y mi padre fue líder social en esa época. Luego empezamos a narrar, junto con mi familia” resalta Julieth Cabrera para dar a conocer cómo fue el proceso de creación.

Juliet comenta que la dedicación por este trabajo no fue en vano y hasta unió a su familia entorno a ella: “Fue una investigación que se hizo durante muchas horas, recopilando historias de cada uno de nuestros hermanos, las narraciones en las que se habla un poco de todos esos procesos de violencia y de guerra que se dieron en el pueblo”, agrega la bailarina.

 “En un tercer momento donde nosotros contamos cómo fue el desplazamiento, narramos la versión de cada uno, de cómo lo vivimos, los que éramos más niños, los que estaban más grandes; y por último momento a la que llamo secuelas es qué pasó después con nuestra familia, una vez que nosotros salimos de allá solo con una maleta” menciona la artista.

Llevar esta historia al escenario le ha significado abrir un espacio de diálogo y conocimiento para que personas que viven en otros contextos se acerquen a las experiencias de quienes han vivido la guerra a partir del arte, es así como realizó su primera presentación el pasado 07 de mayo en la ciudad de Cali, un momento muy íntimo para ella y su familia:

“Fue un sueño cumplido. Fue muy lindo ver que las personas me acompañaran dentro de esa sensación de soltar y de homenajear este territorio y pues la que lo que ha sucedido. Poder homenajear, pero también poder sentir el territorio a través de esta obra, a través de poder observarla, de ser allí espectador”, relata Julieth al momento de visualizar uno de sus principales objetivos en su carrera artística.

Una artista que narra al Caquetá más allá de la guerra

En La Ant-Agónica, La Caqueteña también busca mostrar que la historia del departamento no está compuesta únicamente por episodios de violencia, sino también por sus tradiciones, sus paisajes y su riqueza musical.

La interpretación del violonchelo incorpora ritmos como el bambuco y el joropo, en una apuesta por conectar la música académica con las expresiones culturales del territorio. Para Julieth, este trabajo representa un homenaje a las personas que, pese a las dificultades, han encontrado caminos para continuar con sus vidas:

“Es una forma de homenajear a todas las a todas las personas que con mucho esfuerzo y mucha resiliencia han salido adelante. Además, es una música preciosísima donde están todos los ritmos que se escuchan en el Caquetá: el bambuco, la guabina, la danza y también el joropo; hay un joropo tocado con el violonchelo y eso ha sido un reto musical”.

Danzcello: el encuentro entre la danza y la música

Además de esta investigación, en 2024 Julieth comenzó a desarrollar Danzcello, un proyecto que une sus dos pasiones: la danza y el violonchelo. La propuesta integra técnicas de ballet y danza contemporánea con la interpretación del instrumento. Desde entonces, ha llegado a escenarios de distintas ciudades de Colombia como Cali, Cartagena de Indias, Buga y Bogotá, y ha tenido oportunidades de proyección internacional en Argentina y España.  Su trabajo también incluye la enseñanza y la realización de talleres de danza y violonchelo.

“Siempre ha sido con las uñas, siempre ha sido con un esfuerzo grandísimo y a veces tenemos grandes oportunidades, pero por falta de dinero y apoyos no podemos aceptarlas”, expresó.

La artista continúa desarrollando la obra, con el propósito de intervenir los seis movimientos musicales de la suite y ampliar la exploración sobre la naturaleza, la colonización, la memoria y la identidad caqueteña. También espera llevar la obra al Caquetá para compartirla con las comunidades que hacen parte de esta historia.

Entrevista a Julieth Cabrera en la Emisora de la Reconciliación 93.3 FM 

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