Universitarios en Pasto conmemoraron el Día del Estudiante Caído y rechazaron estigmatización de la universidad pública
Mientras un joven músico interpretaba con su guitarra las canciones de Soda Stereo; estudiantes, líderes y ciudadanos se sumaban a los actos conmemorativos del ‘Estudiante Caído’ en la plaza de Nariño en Pasto. Con fotografías, recortes de periódicos e intervenciones artísticas, los organizadores de esta jornada honraron la memoria de los estudiantes y el trabajador de la Universidad de Nariño que murieron a manos de grupos paramilitares a inicios de los años 2000.
El líder de la Oficina de Paz, Memoria y Reparación Colectiva de esta institución, Paolo Moncayo, explicó que con esta fecha se busca recordar a los estudiantes Adriana Benítez, Marcos Salazar, Jairo Moncayo y Martin Rodríguez, así como al trabajador Livio Tito Hernández, quienes murieron a manos del bloque Libertadores del Sur de las AUC que dejó cientos de asesinatos, desapariciones y desplazamientos en este departamento.
“Así como ocurrió con gran parte de nuestra región, la Universidad de Nariño no fue ajena a la incursión paramilitar. Por eso hoy recordamos a nuestros compañeros fallecidos y alzamos nuestra voz para que estos hechos victimizantes jamás vuelvan a repetirse”, puntualizó Moncayo.
Defensa de la educación pública
El funcionario además afirmó que con estas iniciativas se busca defender a la universidad pública y las luchas juveniles, las cuales se han visto amenazadas por algunos pronunciamientos del candidato Abelardo de la Espriella en los que se ha calificado a estudiantes universitarios como “vándalos” o “terroristas urbanos”, lo que según Moncayo puede contribuir a un ambiente de hostilidad hacia las comunidades académicas.
“Desde la universidad pública rechazamos aquellas candidaturas que promueven el odio y la persecución. Hoy, más que nunca, reafírmanos nuestro compromiso con la paz, la vida y el conocimiento”, agregó el líder de la Oficina de Paz de la Universidad de Nariño.
Honran legado
Entre tanto Nicole Moncayo, estudiante de Sociología, expresó que recordar a los estudiantes que murieron por cuenta del conflicto armado, es mantener vivo el legado de sus luchas y sus historias.
“Estas jornadas nos permiten sanar de manera colectiva las heridas que ha dejado el conflicto y unirnos para defender los derechos sociales, la educación pública y la activa participación de los jóvenes en los escenarios democráticos”, concluyó la estudiante.