La Secretaría de Salud lanzó una alerta por el aumento de casos de asma y EPOC, ligadas al aire contaminado y al tabaquismo. Expertos advierten que las medidas actuales son insuficientes.
Del 2000 al 2019, se estima unas 450.000 muertes anuales por problemas cardíacos que están vinculadas a la contaminación atmosférica por incendios, según estudio publicado por The Lancet
La alerta se había declarado el pasado 12 de abril por las altas concentraciones de material particulado tras los incendios en la Orinoquia, Venezuela y la presencia de arenas del Sahara.
En el aire del Valle de Aburrá se ha acumulado material particulado menor a 2.5 micras debido, en gran parte, a la sequía que vive la región y a las emisiones contaminantes.