Cuba y Gaza: territorios atravesados por la guerra, el bloqueo y la hambruna
En el marco del Día Mundial del Hambre, organismos internacionales han alertado sobre el agravamiento de las crisis humanitarias que atraviesan Cuba y Gaza, dos territorios golpeados por conflictos políticos, bloqueos, guerras y profundas afectaciones sociales que hoy mantienen a millones de personas en condiciones extremas de vulnerabilidad.
La situación en Cuba continúa deteriorándose debido a la escasez de electricidad, combustible, medicamentos y suministros médicos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que los hospitales y centros médicos del país enfrentan graves dificultades para garantizar la atención básica, mientras miles de pacientes esperan cirugías y tratamientos que han sido suspendidos por los apagones y la falta de recursos.
Según informes de Naciones Unidas, más de 100.000 pacientes, entre ellos más de 11.000 niños, permanecen a la espera de intervenciones quirúrgicas retrasadas por los cortes eléctricos. Además, cerca de cinco millones de personas con enfermedades crónicas enfrentan interrupciones en tratamientos esenciales, incluidos pacientes oncológicos que requieren quimioterapia y radioterapia.
Los apagones, que en algunas zonas alcanzan hasta 20 horas diarias, también afectan el funcionamiento de ambulancias, sistemas de refrigeración y acceso al agua potable, aumentando el riesgo de enfermedades como dengue y chikungunya.
La ONU ha señalado que la crisis cubana responde a una combinación de factores económicos, energéticos y políticos que han profundizado la precarización de la vida cotidiana y el acceso a derechos fundamentales.
Mientras tanto, en Gaza, la población continúa enfrentando una de las peores crisis alimentarias y humanitarias del mundo. Aunque organismos internacionales aseguran que la propagación total de la hambruna ha podido contenerse temporalmente gracias al aumento de ayuda humanitaria tras el alto al fuego, la situación sigue siendo crítica.
De acuerdo con la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), alrededor de 1,6 millones de personas —el 77 % de la población analizada— enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda. Más de medio millón de personas viven en condiciones de emergencia y miles continúan en fase de “catástrofe”, el nivel más extremo antes de la hambruna declarada oficialmente.
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El informe advierte que más de 730.000 personas han sido desplazadas y que más del 96 % de las tierras agrícolas de Gaza han quedado destruidas o inaccesibles debido a la guerra.
Además, Naciones Unidas alertó que hasta octubre de 2026 cerca de 101.000 niños menores de cinco años podrían sufrir desnutrición aguda, mientras más de 37.000 mujeres embarazadas y lactantes requerirán tratamiento por malnutrición severa.
La realidad de Cuba y Gaza refleja cómo las guerras, los bloqueos, las sanciones económicas y las disputas geopolíticas continúan teniendo consecuencias directas sobre la población civil, especialmente sobre niños, mujeres, adultos mayores y personas enfermas.
En ambos territorios, el hambre, la falta de atención médica y el deterioro de las condiciones de vida evidencian una profunda crisis humanitaria que organismos internacionales consideran urgente atender desde una perspectiva de derechos humanos y solidaridad internacional.