Recibido por familias migrantes y numerosos niños, el sumo pontífice llegó al campo de Mavrovouni, donde viven unos 2.200 solicitantes de asilo en arduas condiciones.
Una nueva política impide compartir imágenes privadas ajenas sin consentimiento, y partidistas de ultraderecha la han usado para protegerse de escrutinios y acosar a oponentes.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom, también ha agradecido a Botsuana y Sudáfrica por "detectar, secuenciar y reportar esta variante tan rápidamente".