La tensión volvió a escalar en el Pacífico oriental luego de que Estados Unidos confirmara tres ataques militares contra embarcaciones que navegaban en aguas internacionales, en una zona cercana a la República de Colombia. Según información oficial, las operaciones dejaron al menos ocho personas asesinadas tras el uso de fuerza letal, sin capturas, sin rescates y sin procesos judiciales.