Según el DANE, la inseguridad alimentaria moderada o grave en hogares colombianos se redujo 4,4 puntos porcentuales respecto a 2024, mientras que la inseguridad alimentaria grave pasó del 5 % en 2024 al 3,4 % en 2025.
Persisten los menores niveles educativos y acceso a servicios públicos, así como el racismo estructural, como una costumbre que se resiste a desaparecer.