Gran Seaflower es una decisión, una voluntad, un diálogo y una unión de fuerzas étnicas, culturales y de conservación, cuyos avances se aspira sean la carta de presentación del Caribe suroccidental.
Antes de que existieran las discotecas, la fiesta privada tuvo lugar en sitios en donde los trajes de gala y movimientos glamourosos eran protagonistas.