El guía supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, prometió un "duro castigo" a Israel tras el asesinato de Haniyeh, y afirmó que Teherán considera que es su "deber buscar venganza".
Esta acción se dio durante el sábado por parte de Israel, a pesar del fallo de la Corte Internacional de Justicia que ordenó suspender las operaciones ofensivas en el sur de Gaza.
Los bombardeos nocturnos en la ciudad, donde se hacinan 1,2 millones de personas según la ONU, dejaron al menos 27 muertos, según dos hospitales de la localidad.