El ejército israelí advirtió el viernes que atacaría con una "fuerza sin precedentes" Ciudad de Gaza, tras la huida de cientos de miles de habitantes ante una ofensiva de gran envergadura.
Israel intensificó su gran ofensiva terrestre para tomar el mayor centro urbano del territorio, pese a los temores y a la alarma expresadas por la comunidad internacional, que teme por la población local y el destino de los rehenes israelíes.
El máximo dirigente de la iglesia católica hizo un lamamiento a un alto el fuego, a la liberación de los rehenes, a una solución diplomática negociada, y a que se respete plenamente el derecho humanitario internacional.
"El mundo entero clama por la paz. Los palestinos, los israelíes claman por la paz. Todo el mundo pide un alto y lo que vemos es una escalada continua que es completamente inaceptable", añadió Volker Türk.
La Comisión Europea consideró a finales de junio que Israel violaba un artículo del acuerdo de asociación que le une a la UE, en materia de respeto de los derechos humanos.
Los ataques israelíes en Gaza dejaron 66 muertos y 345 heridos en un solo día, mientras la falta de alimentos y medicinas agrava la crisis humanitaria en hospitales colapsados.