La lectura profunda enfrenta un problema cotidiano: muchas personas intentan leer mientras responden mensajes, miran redes sociales o saltan entre aplicaciones. Se han encontrado diferencias de comprensión entre formatos de lectura, pero también se evidencia que el contexto y la atención son determinantes. Te proponemos opciones para recuperar el hábito con una práctica concreta que consiste en leer 15 páginas al día.