Los creyentes transgéneros pueden ser bautizados en la Iglesia Católica si el acto no provoca ningún "escándalo" o "confusión", afirmó el Vaticano este miércoles.
Esta decisión se produce como resultado de una tutela interpuesta por un joven de 16 años, a quien se le negó la atención médica cuando este solicitó la terapia de reemplazo hormonal.