Testigos informaron de disparos de helicópteros al este del campo de refugiados de Al Bureij y de artillería en Deir al Balah, en el centro, y en Rafah, en el sur.
"La población de Cisjordania ocupada también está sometida, día tras día, a un derrame de sangre sin precedentes", afirmó el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.