Colombia es el segundo país más biodiverso del planeta y tiene la mitad de los páramos del mundo, los ríos más caudalosos de América del Sur y una riqueza hídrica que, en sí misma, es una forma de soberanía infinita. Te contamos por qué perforar la tierra con fracking no es una opción técnica sino una apuesta catastrófica que ningún barril de petróleo justifica.