La antioqueña pintó mujeres desnudas y a políticos como sapos. Su audacia la catalogó como una de las gestoras de la revolución estética del arte en Colombia.
Con la apertura de este espacio, ubicado cerca al Parque el Virrey, el Museo de Arte Moderno de Bogotá busca descentralizar su oferta cultural y acercarse a nuevos públicos.