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Colectivo Pereira Resuena
Foto: Colectivo Pereira Resuena

Resonar después del silencio, así se levanta el sector musical de la Perla del Otún

Un mes después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, músicos de Pereira decidieron encontrarse para enfrentar juntos una crisis que dejó escenarios en ruinas y cientos de trabajadores culturales sin ingresos. De esa unión nació Pereira Resuena, una iniciativa que busca recuperar espacios para el arte, generar oportunidades de trabajo y acompañar desde la música a una ciudad que intenta ponerse nuevamente de pie.

Después del terremoto del 10 de agosto, Pereira comenzó a sonar diferente. Algunos de sus principales escenarios culturales quedaron afectados y numerosos bares, restaurantes y establecimientos, que habitualmente recibían música en vivo, tuvieron que cerrar sus puertas, haciendo que las tradicionales melodías que inundaban las calles se tornaran en sirenas, maquinaria y personas en labores de rescate. 

Para quienes viven de la música, la emergencia significó también quedarse sin los lugares donde ejercían su oficio. Cantantes, instrumentistas, ingenieros de sonido, DJs, luminotécnicos y otros trabajadores que conforman la cadena alrededor de un espectáculo vieron desaparecer buena parte de sus posibilidades de ingreso.

Pero había una dificultad adicional. Mientras Pereira atravesaba el duelo, volver a cantar podía parecer inoportuno. La música, asociada tantas veces con la celebración, debía encontrar una manera distinta de regresar. Fue en medio de ese silencio cuando varios artistas comenzaron a reunirse, dando paso a la creación de Pereira Resuena. 

Antes de preguntarse qué podían recibir, decidieron pensar qué podían ofrecerle a la ciudad. “Nosotros somos los embajadores de la alegría, del entretenimiento, de la lúdica, somos el arte del encuentro. Y la gente en este momento está agrietada”, cuenta Juan Gufo, uno de los integrantes del colectivo.

La intención no era desconocer el dolor ni invitar a olvidar lo ocurrido, era acompañarlo. Volver a cantar y entender la música como una posibilidad para encontrarse nuevamente. “Cantamos porque estamos vivos, y cantamos por quienes no pueden cantar”, explica Aguasanta Carreyo, otra de las integrantes.

Así comenzó a tomar forma una idea sencilla que terminó convirtiéndose en el espíritu del colectivo. “Cualquiera de nosotros puede sonar, pero si estamos juntos, Pereira Resuena”, expresa Juan.

Organizarse para que la música viva

La tragedia también hizo visible una realidad que desde hace años acompaña al sector cultural. Buena parte de quienes trabajan en él dependen de ingresos semanales, tienen condiciones laborales informales y, cuando los escenarios desaparecen, cuentan con pocas herramientas para sostenerse.

Según las cifras compartidas por el colectivo, a comienzos de septiembre el censo adelantado por la Secretaría de Cultura de Pereira registraba un aproximado de 1.119 personas del sector cultural con afectación directa que han dado respuesta, aunque se estima que el sector en general está conformado por más de 7.000 artistas. Entre los registrados actualmente, entre 700 y 800 habían declarado una afectación económica y alrededor de 500 eran músicos.

Pereira Resuena empezó entonces una tarea que va mucho más allá de organizar conciertos. El colectivo comenzó a caracterizar a los artistas, conocer sus proyectos, formatos, disponibilidad y necesidades, reuniendo esa información en un gran portafolio que permita conectarlos con nuevas oportunidades.

La apuesta es abrir espacios donde todavía sea posible resonar. Restaurantes, cafés, centros comerciales, establecimientos nocturnos y, eventualmente, nuevas tarimas públicas pueden convertirse en lugares para recuperar paulatinamente el trabajo perdido.

No se trata de hacer un gran concierto y considerar resuelto el problema, porque como menciona Juan Gufo, “no nos basta hacer un evento un día y ya, necesitamos que la gente esté trabajando”. Por eso, una de las propuestas que comienza a construirse es Tarimas para Todos, una estrategia con la que buscan acercarse a organizaciones, establecimientos y diferentes sectores de la ciudad para generar una rotación constante de artistas.

El proceso también ha obligado a dejar atrás viejas distancias dentro de una escena musical diversa y competitiva. Artistas que durante años trabajaron por separado hoy comparten una misma mesa, intercambian contactos y buscan alternativas para que las oportunidades no terminen concentradas en unos pocos.

Quienes tienen mayor trayectoria han empezado a pensar en formas de acompañar a quienes apenas comienzan. La idea es compartir conocimientos sobre comercialización, formalización y preparación de espectáculos, pero también abrir espacio en sus propias presentaciones. “Si me contratan a mí, porque ya conocen algo de mi show, listo. Voy, pero lo hago con esta persona” mencionan ambos.

Ese gesto resume buena parte de lo que Pereira Resuena intenta transformar. No competir por el poco espacio que quedó, sino ampliarlo entre todos.

Una ciudad que comienza a recuperar su sonido

Ha pasado un mes desde el terremoto y quienes integran Pereira Resuena reconocen que muchas de sus ideas siguen en construcción. Hay conversaciones con instituciones públicas, acercamientos con el sector privado y propuestas para crear una bolsa común que permita financiar presentaciones y llevar artistas a distintos lugares de la ciudad.

También hay sueños que miran más lejos. Entre ellos está consolidar una organización que permanezca después de la emergencia y que permita fortalecer al sector musical de Pereira, dignificar sus oficios y construir nuevas posibilidades para quienes viven del arte. Sin embargo, la urgencia está en el presente.

Cada establecimiento que vuelve a abrir, cada músico que recupera una fecha de trabajo y cada encuentro que vuelve a producirse alrededor de una canción representa un avance para esta ciudad que todavía convive con las huellas del terremoto, es por esto que uno de los llamados a la acción que hace el colectivo se centra en la convocatoria de cualquiera que esté dispuesto a propiciar espacios y tejer un puente para conectar artistas con el sector comercial.

Pereira Resuena nació de una tragedia, pero su historia no busca quedarse en ella. Habla de una comunidad que decidió organizarse cuando sus escenarios desaparecieron y que encontró en la música una manera de aportar a la recuperación colectiva.

Porque levantarse no significa olvidar lo ocurrido, también significa recuperar poco a poco aquello que hace posible la vida cotidiana, el trabajo, los encuentros y la esperanza. En Pereira, parte de esa reconstrucción empieza cuando un colectivo vuelve a cantar y la ciudad se detiene a escuchar.

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