Fuentes científicas señalan que una sola ostra puede filtrar hasta 190 litros de agua al día. Sin embargo, una empresa francesa ha llevado el uso de moluscos más allá, al convertirlos en indicadores de posibles alteraciones en la calidad del agua.
La Política Nacional del Agua reconoce este elemento como un bien común y eje del ordenamiento del territorio para enfrentar los desafíos de la crisis climática y garantizar la justicia ambiental.
En el Día Mundial del Control de la Calidad del Agua, la OMM advierte que sequías, inundaciones y desajustes en el ciclo hídrico afectan a 3.600 millones de personas y ponen en riesgo ecosistemas y economías en todo el planeta.
La ONU advierte que, si no se cuadruplican los avances, miles de millones de personas seguirán sin acceso a agua potable, saneamiento e higiene en 2030. El cambio climático y la creciente demanda agravan la crisis.