Justicia laboral: presidente Petro destaca el “salario vital” para cerrar brechas en Colombia
El Gobierno Nacional logró alinear el salario mínimo con la productividad laboral, cerrando una brecha histórica que castigaba el esfuerzo de los trabajadores desde 1996. El presidente Gustavo Petro destacó que este avance hacia un "salario vital" cumple con un mandato de la Constitución de Colombia para defender la dignidad del trabajo y la justicia social.
Con el salario vital se logró cerrar la brecha de injusticia frente a la productividad laboral.
El presidente Gustavo Petro aseguró que al transformar el salario mínimo en un "salario vital" se logró cerrar la brecha de injusticia frente a la productividad laboral. Este avance, según el mandatario, responde a un mandato de la Constitución de Colombia que exige proteger y garantizar la dignidad del trabajo en todo el territorio nacional.
El presidente Gustavo Petro resaltó que el camino hacia un "salario vital" ha permitido cerrar la brecha de injusticia que históricamente separaba la productividad por persona del salario mínimo, cumpliendo con la promesa constitucional de proteger la dignidad del trabajo.
Esta transformación cobra sentido al mirar las cifras desde 1996. Durante años, mientras la productividad —el valor real que cada trabajador aporta a la economía— subía con fuerza, el salario mínimo se quedaba estancado o crecía a paso lento. El resultado fue una distancia acumulada que, en la práctica, castigaba el esfuerzo diario de millones de ciudadanos.
Este panorama cambió con el último aumento del 23%. Los datos son muy claros: para el 2025, el salario mínimo por fin alcanzará el valor de lo que cada empleado produce, algo que no pasaba hace casi 30 años. Con este ajuste, el Gobierno Nacional termina con décadas de desigualdad y asegura que la riqueza del país llegue de forma justa y directa a los trabajadores que la generan con su esfuerzo diario.