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Alma del desierto, la película inaugural del Festival Internacional de Cine de Cartagena 2025, símbolo de resistencia e identidad

La historia se desarrolla en áridos territorios, donde Georgina, en el tercer acto de su vida, sabe que su tiempo se agota y desea cambiar su existencia.
Festival de Cine de Cartagena 2025: película inaugural HOY
Foto de: Alma del desierto
Alejandra Restrepo

Desde este 1 de abril y hasta el próximo 6, la Ciudad Heróica respira arte con la edición 64 del Festival Internacional de Cine de Cartagena. 

Este año la película inaugural está dirigida por una antropóloga y cineasta cartagenera, Mónica Taboada-Tapia, con su primer largometraje “Alma del desierto”, un film que nos lleva a La Guajira, sus paisajes, sus ardientes colores y su gente y, en especial, tras los pasos de Georgina Epiayú, una mujer trans wayuu, quien ha luchado toda su vida por defender su identidad.

La historia se desarrolla en áridos territorios, donde Georgina, en el tercer acto de su vida, sabe que su tiempo se agota y desea cambiar su existencia. 

Lleva toda su vida intentando obtener un documento de identidad en donde se refleje lo que ella es, un documento para votar por primera vez, obtener ayudas, pero sobre todo para ser reconocida. 

Sin nada que perder, emprende el camino para reencontrarse con sus hermanos. Entre heridas abiertas, recuerdos y distancias geográficas o emocionales insondables, Georgina y su pueblo saben que ya es suficiente.


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Mónica Taboada-Tapia, directora de cortos como Fidel (2012),  Two spirit (2021) y Bandera Roja (2023), se encontró con la historia de Georgina en 2016 después de ver un vídeo del medio independiente Las Dos Orillas:

“Alejandro Quijano, director y productor de cine, editó este vídeo en 2016, aunque fue grabado en 2014, si no hubiera sido por él, no conoceríamos a Georgina. En el video se veía a Georgina hablando de un ataque que sufrió y a mí eso me conmovió profundamente, lloré mucho. En ese momento estaba haciendo otras 2 películas, pero no estaba tan convencida de las historias y decidí parar y me enfoqué en esta historia, la que podría llegar a convertirse en mi primera película”, dijo Mónica Taboada-Tapia.

"Alma del desierto" es un relato humano y sensible, que reconoce las diversidades de nuestro país, las costumbres arraigadas de un pueblo marcado por las carencias y el olvido, un paisaje agreste que dificulta cualquier lucha. Y fundamentalmente, rinde homenaje a una mujer que se ha batido en duelo incluso con la misma muerte para que no ahoguen su grito libertario.

“En noviembre de 2016 grabamos la investigación, ella siempre fue muy amable. Yo tenía desde hacía mucho tiempo deseos de hacer una película en La Guajira porque sabía que mi familia materna había habitado allí antes de estar en la zona bananera y después finalmente llegar a Cartagena, tenía una deuda con este territorio”.


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Cine que refleja la belleza y diversidad de Colombia

Ficci eligió este filme para su apertura reafirmando su compromiso con un cine que refleja la riqueza y complejidad del país desde diferentes perspectivas.

“Que Alma del desierto sea la película inaugural del Ficci es un gran honor para todos nosotros, para mí como persona nacida en Cartagena, criada en la ciudad y con mi familia habitando Cartagena, es una alegría muy grande, le da gran visibilidad a la película y nos conecta con toda la audiencia que va a este festival cada año. Esta película trata temas muy importantes para el país, y que sea el filme que abre el festival, ayudará a que estas realidades sean conocidas y puedan cambiar de manera positiva", dijo la directora.

“Alma del Desierto” cuenta con imágenes cuidadas, fotografía impecable y narrativa respetuosa, una historia de resiliencia llena de esperanza que retrata la estoica lucha individual y colectiva por obtener justicia.

También es un homenaje a la fortaleza de Georgina Epiayú y de la población diversa de La Guajira, que nos recuerdan que no hay obstáculo imposible de superar cuando la humanidad es nuestro escudo. 

"Este festival es para ellas, para quienes sueñan con hacer cine y para todos los que creen en el poder de las imágenes, los sonidos y las historias”, concluye Mónica Taboada-Tapia.

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