El Pacífico nariñense se viste de fiesta y marimba para celebrar la Afrocolombianidad este 21 de mayo
Con una agenda cargada de espiritualidad, reflexión y saberes ancestrales, Tumaco y los municipios de la costa pacífica se preparan para conmemorar el Día de la Afrocolombianidad. Bajo el liderazgo de la Diócesis de Tumaco y organizaciones étnico-territoriales como Recompas, la región reafirma su identidad y su lucha histórica por la libertad.
Una celebración desde la fe y la memoria
El Padre Jimmy Angulo, director de la Pastoral Social de la Diócesis de Tumaco, anunció que la conmemoración abarcará los nueve municipios que conforman la geografía diocesana. El evento central en Tumaco será la Eucaristía Inculturada, una ceremonia donde los ritos católicos se fusionan con los ritmos y cantos propios del Pacífico.
"Conmemorar este día es hacer memoria de la diáspora africana y ver cómo este pueblo, en medio de lo que le tocó vivir como la esclavitud, se ha ido levantando en busca de una verdadera liberación", expresó el Padre Angulo.
Tras la ceremonia religiosa, la Plazoleta de la Catedral recibirá a propios y visitantes para un compartir cultural que incluirá música típica y un acto protocolario para honrar el legado de los antepasados.
El mes de la afrocolombianidad en el Pacífico nariñense no se limita a la celebración festiva; es un espacio de profunda reflexión política y social. A la agenda espiritual liderada por la Diócesis de Tumaco, se suma la voz de las organizaciones étnico-territoriales que exigen cambios estructurales para la región.
César Arboleda, representante legal de RECOMPAS, sostiene que el 21 de mayo es una fecha para recordar que, aunque las cadenas físicas desaparecieron, persisten sistemas económicos y sociales que limitan el desarrollo de las comunidades negras.
"Vivimos luchando con un sistema que nos sigue esclavizando de alguna manera y no nos permite desarrollarnos como hemos proyectado", afirmó Arboleda, señalando que el racismo estructural sigue siendo la principal barrera en la relación con el Estado.
Se busca volver a la cultura del "compartir", donde la pesca y la cosecha se distribuían entre la comunidad, fortaleciendo los lazos de hermandad o el concepto del "ñaño".
Por su parte, César Arboleda, representante legal de Recompas, enfatizó que para las comunidades del Pacífico, el 21 de mayo no es solo una fecha festiva, sino un símbolo de la "libertad de vientres" y la abolición formal de la esclavitud en Colombia.
Arboleda destacó que la celebración en los territorios rurales se vive a través de:
Conversatorios sobre la Diáspora, espacios para entender el origen y la dispersión del pueblo africano en el mundo.
Esta celebración invita a toda la comunidad a "no olvidar nuestras raíces para seguir construyendo un Pacífico más empoderado", reconociendo que la lucha por la dignificación del pueblo afrocolombiano continúa vigente en cada estero y cada calle de Nariño.