Tras una reunión entre la Alcaldía de Jamundí, la Policía Metropolitana de Cali y la Gobernación del Valle, el atentado fue atribuido a las disidencias ‘Jaime Martínez’.
Estos jóvenes fueron entregados a una comisión humanitaria conformada por la Defensoría del Pueblo, la Iglesia católica y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).