Su nombre completo fue José María Dionisio Melo y Ortiz, uno de los tres expresidentes de Colombia, de Chaparral (Tolima), y cuyos restos yacen fuera del país.
Desde sitios desconocidos transmitieron decenas de emisoras que de un momento a otro empezaron a llamar a los colombianos a la revolución, tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán.