Desde hace cinco años, el proyecto FORETS, financiado en gran parte por la Unión Europea, trata de sedenterizar a la población permitiéndole vivir mejor de sus campos y del bosque.
Veinte indígenas del municipio de Leguízamo luchan por el retorno de las garzas, guacamayas y loros coronados que abandonaron su hábitat por la deforestación.
La ministra Muhamad enfatizó en la importancia de hacer un estudio de impacto ambiental integral en toda la ecorregión y la zona de influencia del proyecto.
Una caja de madera a la que se llevan los residuos biodegradables está dentro de los mejores 20 del mundo en la Feria de Ciencia y Tecnología Dante Alighieri.