La contaminación es uno de los principales factores para la disminución de peces en el río Atrato, sumado a las malas prácticas en la pesca y la minería.
Enero y agosto del 2022 se han reportado al menos 55.891 personas desplazadas, de las cuales el 55% se han concentrado en Nariño, Norte de Santander y Chocó.