Muchas mujeres se han visto abocadas a tener que elegir entre seguir su sueño de jugar o desarrollar su faceta de madre, dos roles que pueden armonizarse.
El máximo ente del balompié mundial estableció una reglamentación que garantiza el derecho al trabajo de las jugadoras embarazadas y madres y permiso por maternidad de catorce semanas, entre otros.