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Del SOP al SOMP: por qué el síndrome de ovario poliquístico cambió de nombre

El ahora denominado Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino busca corregir años de confusión médica y social sobre una condición que afecta a millones de mujeres.
Síndrome de ovario poliquístico cambia de nombre
Pixabay
Radio Nacional de Colombia

El síndrome de ovario poliquístico (SOP), una de las afecciones hormonales más comunes en mujeres jóvenes y adultas, ya no será conocido oficialmente con ese nombre. Un consenso internacional impulsado por especialistas, organizaciones médicas y pacientes decidió renombrarlo como “Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino” (SOMP) o “Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome” (PMOS, en inglés). El cambio busca corregir décadas de confusión médica y social sobre una enfermedad mucho más compleja de lo que su antiguo nombre sugería.

La modificación fue anunciada tras más de 14 años de trabajo internacional y contó con la participación de más de 50 organizaciones científicas y de pacientes. Según el consenso publicado y respaldado por entidades endocrinológicas internacionales, el término “ovario poliquístico” resultaba limitado y engañoso porque ponía el foco únicamente en los ovarios y en los supuestos “quistes”, cuando en realidad el trastorno involucra alteraciones hormonales, metabólicas y endocrinas de todo el organismo.


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¿Qué es realmente esta enfermedad?

El ahora llamado SOMP es un trastorno endocrino y metabólico que puede provocar menstruaciones irregulares, exceso de hormonas androgénicas, acné, caída de cabello, crecimiento excesivo de vello, dificultades para ovular y problemas de fertilidad. Además, suele estar relacionado con resistencia a la insulina, aumento de peso y mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Especialistas explican que muchas pacientes nunca desarrollan quistes en los ovarios, mientras que otras personas pueden tener quistes sin padecer el síndrome. Esa contradicción fue una de las razones principales para abandonar el antiguo nombre.

Según especialistas vinculados al proceso internacional, el antiguo término limitaba la comprensión integral de la enfermedad y podía retrasar diagnósticos y tratamientos.

¿Por qué importa el cambio de nombre?

Aunque parezca simbólico, los expertos sostienen que la nueva denominación puede transformar la manera en que se diagnostica y trata la enfermedad. El término “metabólico” reconoce el impacto sobre el peso, la glucosa y la salud cardiovascular, mientras que “poliendocrino” refleja que intervienen múltiples sistemas hormonales del cuerpo.

También se espera que el cambio ayude a reducir estigmas. Muchas pacientes asociaban el antiguo nombre con infertilidad obligatoria o con la presencia de “quistes peligrosos”, ideas que no siempre corresponden a la realidad clínica.

De acuerdo con encuestas realizadas durante el proceso de renombramiento, miles de mujeres expresaron sentirse incomprendidas o mal diagnosticadas debido a la antigua definición.


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Una enfermedad frecuente y aún subdiagnosticada

Datos internacionales indican que esta condición afecta aproximadamente a una de cada ocho mujeres en edad reproductiva, aunque una gran parte de los casos continúa sin diagnóstico.

En comunidades digitales y foros de pacientes, muchas mujeres relatan años de síntomas antes de recibir atención adecuada. Algunas describen tratamientos centrados únicamente en anticonceptivos, mientras otras descubrieron más tarde problemas metabólicos asociados, como resistencia a la insulina o alteraciones emocionales.

El cambio de nombre comenzará a implementarse de manera gradual y se prevé que sea adoptado oficialmente en guías internacionales hacia 2028.

 
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