Más de un millón trescientas mil personas vieron pasar a los silleteros, encabezados por María Carolina Atehortúa, ganadora absoluta de la edición número 66 de este desfile tradicional.
En Vélez, Santander, las casas se visten literalmente del color de la guayaba: sus casas están pintadas de rosado en honor a esta fruta, con el objetivo de exaltar sus tradiciones.
Este tradicional evento, que forma parte del renombrado Festival Nacional de la Guabina y el Tiple, sigue cautivando a las generaciones con su mezcla única de arte, tradición y pasión comunitaria.
Muchas mujeres guabineras, además de artistas de la música, también son bordadoras. Tan arraigada es la tradición que el primer atuendo de una niña o niño la mayoría de veces es su traje típico.