La infancia del poeta transcurrió en el municipio de Cereté (Córdoba,) lugar donde fue criado por sus progenitores y quiénes lo pondrían en contacto con grandes obras de la literatura universal, especialmente influido por su padre, quién ejercía como abogado y se destacaba como un gran lector.
Terminados sus estudios de bachillerato, Jattin, se trasladó a la ciudad de Bogotá para iniciar estudios de derecho en la Universidad Externado de Colombia; carrera que suspendería por dedicarse a su otra gran pasión “El teatro”.
Raúl no estaba destinado a ser reconocido en su oficio de abogado o dramaturgo, sino como escritor, es así que, al descubrir su pasión por la poesía, decide después de algunos años abandonar la ciudad de Bogotá y regresar nuevamente a su amada Cereté-mágico lugar que prefería nombrar el poeta como “valle del Sinú”-; tierra que lo inspiró y sería testiga de sus primeros versos que recopilaría en un libro que decidió titular “Poemas” (1981).
Luego de su primera obra, Jattin escribiría los libros de poesía: “Tríptico cereteano” (1988); Poesía 1980-1989 (1989); Retratos (1992) el Esplendor de la mariposa (1993).
Gómez Jattin escribió poesía inspirado en su mirada mística del entorno natal y natural en el que creció; paisaje tropical que representaba para sí la plenitud de la existencia y que supo nombrar en la palabra, tal como lo expresa el escritor y periodista; Heriberto Fiorillo, en su libro biográfico sobre la vida de Jattin; Arde Raúl: “…Raúl defenderá, claro, una visión mística y panteísta de la naturaleza”.
Tras padecer locura y sumido en el abandono, las drogas y la indigencia; Jattin se despidió de la vida el 22 de mayo de 1997 sin aún esclarecerse si fue a causa de un accidente o la decisión fatal de un suicidio, pero si fue por esto último, no olvidemos lo que expreso el poeta en unos de sus versos:” …Los poetas, amor mío, son para leerlos. mas no hagas caso a lo que hagan en sus vidas”.
Te compartimos dos poemas de Raúl Gómez Jattin para que te motives a leer más versos de este gran escritor colombiano.
Yo tengo para ti mi buen amigo
Yo tengo para ti mi buen amigo
un corazón de mango del Sinú
oloroso
genuino
amable y tierno
(Mi resto es una llaga
una tierra de nadie
una pedrada
un abrir y cerrar de ojos
en noche ajena
unas manos que asesinan fantasmas)
Y un consejo
no te encuentres conmigo
Si las nubes
Si las nubes no anticipan en sus formas la historia de los hombres
Si los colores del río no figuran en los designios del Dios de las aguas
Si no remiendas con tus manos de astromelias las comisuras de mi alma
Si mis amigos no son una legión de ángeles clandestinos
Qué será de mí.
¿Cuál es tu poeta colombiano favorito? Nos pueden compartir sus experiencias a través de nuestro grupo de Facebook “Exploremos, un espacio para aprender” y si quieres conocer más sobre este tema, no se pierdan “Juventud con actitud, donde el protagonista eres tú”, de lunes a viernes de 5:00 a 7:00 p.m.