Es una roca gigante, que enclavada en las estribaciones de la Cordillera Central asombra por su tamaño. Es famosa por los rituales que ahí realizan los pueblos indígenas del Cauca.
Indígena del pueblo Murui y misionero de La Consolata, unirá comunidades y rescatará los usos y costumbres ancestrales a través de la Misión de la Frontera.