La CIJ fue creada en 1946 para solucionar las disputas entre los Estados. Sus juicios son de aplicación obligatoria y sin apelaciones, pero la Corte no tiene ninguna forma de hacerlas respetar.
En el documento, los legisladores piden "a las institución de la UE conceder a Ucrania el status de candidato", de acuerdo con los tratados constitutivos de la Unión Europea.