La productora colombiana fue merecedora de este premio por su reputación, educación, experiencia profesional, pensamiento creativo y liderazgo decisivo.
Terminando el verano de 1954 y buena parte del otoño, el Gobierno de Colombia ordenó el regreso del Batallón Colombia, por lo que el sargento Jiménez volvió a casa, donde fue recibido con honores.