Esta es la historia de cómo un adolescente huérfano de 14 años, decidió dedicar su vida a la protección de los derechos humanos y se convirtió en abogado.
En la conmemoración del Día Nacional contra la Corrupción la vicepresidenta invitó a la sociedad a colaborar con el Gobierno para denunciar esos hechos.
Un pedagogo, abogado, periodista, mediador de paz, e incluso considerado humorista, aunque muchos dicen que sólo hizo uso de un don que Dios le dio para contar la verdad.