Su nombre completo fue José María Dionisio Melo y Ortiz, uno de los tres expresidentes de Colombia, de Chaparral (Tolima), y cuyos restos yacen fuera del país.
Antes de que existieran las discotecas, la fiesta privada tuvo lugar en sitios en donde los trajes de gala y movimientos glamourosos eran protagonistas.
Barranquilla tuvo un papel protagónico a principios del siglo XX. Fue la puerta de entrada de migrantes, tradiciones, conocimientos, ciencia y tecnología.
Desde sitios desconocidos transmitieron decenas de emisoras que de un momento a otro empezaron a llamar a los colombianos a la revolución, tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán.