Con estas llantas, a las que se les da un segundo uso, se realizan corrales para ganadería, artesanías y parques para niños y niñas en diferentes sectores.
El mandatario departamental añadió que los móviles de este hecho, al parecer, tienen que ver con el temor de la comunidad para denunciar lo que sucede en la zona de cordillera.
1.494 familias campesinas se han beneficiado con la formalización de las tierras que históricamente han trabajado la agricultura y la ganadería a mediana y pequeña escala.