Las iglesias, principalmente las del centro de la capital colombiana, son los lugares más visitados durante la Semana Santa para acompañar a Jesucristo en su viacrucis.
El pontífice se ha referido a las "cicatrices de heridas todavía abiertas" en estas poblaciones a causa de su internamiento en algunos de los 139 internados por los que pasaron unos 150.000 niños indígenas.