Instalada en pleno centro de la ciudad en 1910, con motivo de la conmemoración de los 100 años de Independencia, la heroína simboliza, además de rebeldía, la lucha por los derechos políticos de la mujer colombiana.
En un comunicado Save the Children, el Consejo Noruego para los Refugiados y CARE Internacional pidieron que hombres y mujeres tengan las mismas condiciones.
La productora colombiana fue merecedora de este premio por su reputación, educación, experiencia profesional, pensamiento creativo y liderazgo decisivo.