La llegada anual de turistas a San Andrés y Providencia, la cual llega a la cifra del millón y medio de visitantes, tiene actualmente preocupada a las autoridades ambientales de la Corporación Coralina por el impacto negativo que podría causar sobre el ecosistema local.
Esto en relación con los 20 años de la declaratoria por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la ciencia, la educación y la cultura, UNESCO, del área del archipiélago como Reserva de Biosfera Seaflower que establece una serie de políticas prioritarias de integración del hombre con el medio ambiente desde el punto de vista de recursos naturales e integración cultural.
“A nosotros se nos viene señalando en materia de sobrepoblación local, pero es necesario revisar que también hay un flujo de turistas que supera el millón de personas al año, una población flotante que puede tener un impacto negativo en el desarrollo sostenible del departamento y donde la corporación está al tanto de esta situación vigilante de que en los planes de desarrollo el tema no quede excluido”, afirmó Arnie Britton González, director de Coralina.
El funcionario hizo una reflexión sobre la denominada capacidad de carga, que es un indicador que se viene implementando para establecer cuantas personas pueden vivir en el territorio insular, para evitar que haya un deterioro a mediano y largo plazo sobre los recursos naturales por la sobreexplotación de la misma por la población.
“Este proceso se viene trabajando de manera conjunta con la UNESCO y la Universidad Católica de Chile donde se busca implementar las mismas políticas implementadas con la isla de Pascua y donde se espera poder lograr resultados importantes de la mano con nuestra oficina de control de población”, agregó Britton González.
Por otro lado, en una reflexión hecha por el veedor ciudadano Harold Bush Howard “vale la pena anotar y tener siempre en mente que un estudio de capacidad de carga es en efecto el señalamiento de un número de visitantes por encima del cual las condiciones del ecosistema y de la infraestructura se vuelven insostenibles”.
“No debe ser algo pasivo de diagnóstico solamente, sino también algo proactivo y dinámico que señale modelos económicos para garantizar no sólo un desarrollo sostenible para todos sino devolver la seguridad alimentaria que hemos perdido”.
De acuerdo con Coralina y su programa de áreas marinas protegidas, Seaflower fue declarada Reserva de la Biosfera en el año 2000 por el programa “Man and Biosphere” de la UNESCO. También se encuentra ubicada en el Caribe Occidental en Colombia, y abarca la totalidad del Departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Además, reúne un conjunto de arrecifes coralinos que ocupan aproximadamente un 5 % del mar Caribe y el 76 % de los arrecifes de Colombia, y su alta biodiversidad puede evidenciarse en las más de 2.300 especies marinas que alberga por lo que es necesario implementar de inmediato un programa de turismo sostenible.