Con esta norma se advierte de la emergencia en todo el territorio nacional con ocasión del virus de la fiebre amarilla, hasta que hayan transcurrido al menos ocho semanas epidemiológicas sin casos humanos ni rasgos de la enfermedad.
Ante el brote de fiebre amarilla, el Gobierno declaró la emergencia sanitaria y activó un plan nacional de vacunación junto a medidas de control de movilidad.