Más de 3000 lideresas de 40 comunidades indígenas desarrollan proyectos sostenibles en pro de la conservación natural y cultural de sus territorios en seis departamentos de la región.
Un grupo de mujeres de los resguardos indígenas perciben ingresos por la siembra de árboles de especies nativas y así contribuyen con la preservación del territorio.
El sol, el agua son guías espirituales adorados por Los Macarieros, tanto así que tienen su propia danza inspirada en este astro y en el líquido preciado.
En los 32 departamentos predominan 115 pueblos originarios y, desde hace más de cinco siglos, manifiestan su idiosincrasia a través de 65 lenguas nativas.