Este departamento ubicado en el extremo norte del país, guarda un sin número de especies de fauna y flora que lo convierten en un sitio estratégico para las investigaciones científicas y el turismo.
El fin de la diligencia fue verificar el cumplimiento de la sentencia T-302 que ordenó la garantía y el acceso a la salud, alimentación y agua potable por parte de la etnia wayuu.
La denuncia fue realizada por Norelis Mancilla, madre y líder de la comunidad de Wayuukana que fue desalojada el pasado seis de marzo por una orden judicial.