Un libro lanzado por el investigador Miguel Ángel Castilla explora el comienzo y la actualidad de una de las tradiciones más representativas del Caribe.
En medio de moles de cemento, edificios y oficinas, en pleno Centro Internacional de la capital colombiana, emerge un espacio lleno de naturaleza y saberes ancestrales.
Al describir al llanero raizal, lo dimensionamos con su sombrero pelo e’ guama y como detalle infaltable en la mano o en los bolsillos, una buena pella de chimó.
El espacio, ubicado en La Candelaria, busca rescatar y preservar el valor histórico y cultural que tienen las bebidas ancestrales como patrimonio de la ciudad.