Este capital se destina al fortalecimiento de diversas líneas productivas, incluyendo café, cacao, apicultura, piscicultura, cultivos de aguacate, producción de huevos, panela y negocios verdes, entre otras iniciativas.
Sin la ayuda estatal y solo con la firme convicción de hacer lo mejor para su familia, un emprendedor del municipio de El Tarra en Norte de Santander, de manera voluntaria, sustituyó sus cultivos ilícitos.
Comenzó fabricando ladrillos macizos, hoy fabrica bloques con diversas especificaciones diversificando, según las necesidades de las infraestructuras modernas.
Esta iniciativa ofrece programas y actividades diferentes cada día de la semana con el objetivo de formar y capacitar a las personas en diversos ámbitos.