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El radioarte: sonidos que viajan por la imaginación

Conversamos con Jorge Gómez acerca de la radio como herramienta artística
¿Qué es el radioarte? | ejemplos y formatos
Arte
Foto de referencia: Pixabay
José Perilla

A pesar de haber pasado un siglo desde sus primeras manifestaciones, el radioarte es aún algo desconocido y poco apreciado en nuestro medio. Para explorar un poco de qué se trata, iniciamos con esta una serie de notas sobre el desarrollo de este género artístico y sus exponentes en Latinoamérica y Colombia. 

Para introducirnos en el mundo del radioarte y el arte sonoro, conversamos con Jorge Gómez. Él es músico flautista, filósofo, artista sonoro, productor radiofónico, docente e investigador. Es colombiano, pero desarrolló buena parte de su vida profesional en Venezuela. Allí fue directivo de la desaparecida Emisora Cultural de Caracas, medio propicio para su exploración y aportes en el mundo del arte sonoro. En ello, fue decisiva la experiencia que Jorge tuvo en México, dentro del marco de las Bienales de Radio Internacional realizadas desde 1996 con la dirección de Lidia Camacho. “Para mí fue un honor representar a Venezuela en ese momento. En México me doy cuenta que el desarrollo, no solo del radioarte sino del arte sonoro, ya tenía décadas de haberse iniciado”, afirma. 

En México, estudió  con Murray Schafer, (creador del concepto de Paisaje Sonoro), José Iges y Mariano Cebrian Herreros, influyentes agentes de la investigación artística y académica en el ámbito del sonido, la radio y la comunicación. Entonces, de vuelta en Venezuela, Jorge empezó una influyente labor pedagógica en museos y universidades, a la vez que dió inició en 1998 a su programa radial “Oir es ver”, que continuó realizando ya en Colombia tras su regresó en 2015. En la actualidad, dirige la plataforma www.arssonorus.org: “es la única plataforma que existe en toda latinoamérica y en Europa de arte sonoro, donde se educa a la gente por internet”.

¿Qué es radioarte?

“El radioarte es una de las tipologías del arte sonoro, como lo son la poesía sonora, la escultura sonora, la instalación sonora, el paisaje sonoro, la acción sonora. Es un arte hecho a partir de la organización expresiva del sonido, que es su materia artística. La tecnología radial rebasa aquí su uso informativo. Es un arte en transmisión, efímero como el performance. En otras palabras: se interviene el espacio electrónico de la difusión con la materia artística del medio. Se puede crear Radioarte desde el lenguaje literario, el fílmico y desde lo mixto. Hay una búsqueda de la naturaleza misteriosa de la materia sonora y, algo fundamental, está en juego el universo imaginario de la escucha.

¿Qué hace un artista en la radio, o una persona esclarecida, abierta a crear con sonidos, ruidos, el habla humana, etc? Comprende y utiliza esa materia artística para intervenir el espacio electrónico de la radiodifusión con el pleno consentimiento de un oyente anónimo que prende la radio y permite consciente o inconscientemente que el artista o el comunicador esclarecido intervenga su espacio mental.

El radioarte es un género artístico de la contemporaneidad. Hoy el arte no está restringido a museos ni a galerías. Está en el espacio público, en el espacio electrónico, en el espacio de la radiodifusión y sujeto a las llamadas poéticas tecnológicas, para desarrollarse en el espacio mental imaginativo del oyente.”

Extracto de la obra “Velocidad” de Jorge Gómez

¿Cómo llega el radioarte a nuestro entorno?

“El radioarte tiene más de 100 años de haberse prodigado a través de las vanguardias artísticas del temprano siglo XX. Hablamos del Futurismo, el Surrealismo con André Bretón y compañía, el Dadaísmo y se dió en el Expresionismo que expresaba el desencanto con la idea de progreso de cara a las guerras mundiales y a la industria. A quien se le debe el término de radioarte es al compositor alemán Kurt Weill [1900-1950]. Él hablaba de incluir los paisajes sonoros de Japón y otros países con el ruido de las industrias, la voz humana, etc., elementos sonoros que van más allá del rango del campo musical, restringido al pentagrama y las leyes musicales. 

En Latinoamérica, más recientemente, se impulsó a través de la labor de Radio Educación, emisora oficial de México, desde el año 1996. Ese año se empezó a realizar la Bienal de Radio Internacional con la dirección de Lidia Camacho. En ese marco, se hicieron sucesivas convocatorias a diferentes agentes de la radio cultural en Latinoamérica. El arte sonoro es algo que está muy desarrollado en Alemania, Canadá, España, México, en Argentina, en Venezuela, entre otros países. 

Extracto de la obra “Dataismo” de Jorge Gómez

¿Qué pasa en Colombia?

“Al regresar a Colombia en 2015, me di cuenta que el arte sonoro estaba a la zaga de los avances que pude notar en México. Al llegar aquí, observé que sí había unos artistas como Mauricio Bejarano, Ana María Romano y otros, que tenían conocimiento del arte sonoro pero sin un debido apoyo institucional alrededor. O sea, son emprendimientos personales. Del Radioarte, nada articulado, ni programa alguno en el aire. ¿Qué es lo que pasa? Que las instituciones siempre van a la zaga de los avances del arte de nuestro tiempo.

Puedo referenciar el libro El arte sonoro en Colombia, coordinado por Jorge Mario Díaz Matajira y editado por la Universidad Antonio Nariño. Un estudio concienzudo, a mi manera de ver, muy estadístico como es el estándar: quiénes, qué cantidad, información general. Pero no se habla nada de Radioarte. Puedo nombrar a los artistas Catalina Peralta, Tulio Restrepo, José Roca y Francisco Londoño, quienes formaron parte de la exposición itinerante multimedial del artista sonoro Gue Schmidt llamada ‘Oír es Ver’, que se mostró en la Biblioteca Luis Ángel Arango a finales de los años noventa en Bogotá.”

Extracto de la obra “Dataismo” de Jorge Gómez

¿Qué pasa entre la radio y el radioarte?

“La radio tradicional se ha magnificado. Tenemos que hablar de una radio en un campo expandido donde está la imagen, el hipertexto, video, etc.. Todos esos son factores hay que conocerlos para hacer arte de parte nuestra. Un radioasta, al igual que un cineasta o un videoasta, es un hacedor que comprende sus materiales y utiliza la radio artísticamente. No solo comunicacionalmente como se ha venido haciendo a través de cien años del medio radiofónico. 

La radio ha sido usada funcional, informativa e ideológicamente para vender productos, vender ideologías, comprar y vender. ‘El tiempo es oro’ para los que hacen una radio estandarizada. No solamente está llena de amarillismo, sino de lenguaje procaz, de banalidades. Escuchar una radio así no me interesa. La mayoría de las personas prenden la radio para tener un ruido constante, como un papel tapiz. Pero sentarse a escuchar radioarte requiere una disposición consciente para apreciar lo que el radioasta está haciendo. Por eso hay que educar al público.

Estamos anclados en viejas formas de hacer radio: el locutor que habla, presenta música, comerciales y noticias. Si el sonido permite ser usado artísticamente con todas las herramientas que tenemos ¿por qué no lo utilizamos, por qué no sacamos esos materiales, ese micrófono a la vida? La ciudad, sus sonidos, sus oficios, la gente, los indigentes, el paisaje sonoro, el paisaje urbano, el desastre ambiental, son ‘marcas sonoras’ que revelan a una sociedad. ¿Por qué no tomar esos materiales y crear arte? 

Extracto de la obra “Velocidad” de Jorge Gómez

Alemania no salió del desastre del nazismo sino ¿con qué? Con humanismo y arte. Si seguimos repitiendo la monotemática fórmula radial de música, noticias, farándula, superficialidad y violencia, no vamos a salir de ese pozo. Hay que prodigar arte y humanismo y, sobre todo, conocimiento. Mostrar a la audiencia que también tiene factores creativos e imaginativos que no propician esa radio perturbadora que degrada la capacidad autocrítica y creativa.

El arte y la creatividad son liberadores. Todos somos artistas y ese oyente que está perdido en esa maraña de ruido, de voces agoreras y de lenguaje básico y procaz, es necesario darle herramientas teóricas, estéticas, filosóficas y prácticas para que explote su capacidad creativa. Eso es lo que me he propuesto con ‘Oír es Ver’. Porque esa cualidad intrínseca creativa de la audiencia existe”. 

Este es un programa emitido desde 2016 por HJUT, 106.9 FM estéreo, Emisora de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Su especialidad es el radioarte, el arte sonoro y las nuevas músicas. En palabras de su creador: 

“Sirve de conexión para que el oyente pueda conocer propuestas internacionales en las diversas tipologías del arte sonoro. Se elige un tema: ‘Dataísmo’, por ejemplo, el exceso de datos en esta civilización; hice uno también sobre chamanismo, sobre los comics, etc. Yo tomo esa temática y organizo una serie de sonidos para que la estructura, el eje vertebral del radioarte, tenga música, oralidad, ruido, paisajes sonoros y tenga comentarios con respecto a los artistas sonoros y sus obras.

‘Oír es ver’ nació en 1998, en Caracas, Venezuela, a partir de una exposición. Gue Schmidt, austriaco, estaba tratando de que la radio comercial transmitiera obras de radioarte. Todas cerraron la puerta. Coincidí con él en la Asociación Cultural Humboldt de Caracas. Yo era uno de los directivos de la Emisora Cultural de Caracas. Entonces le dije, ‘Gue, dame esas obras y te propongo crear un programa’. Él me regaló el catálogo de toda la exposición y con esas obras sonoras se fue educando a la audiencia, hasta tener el honor de crear la materia de Arte Sonoro en la principal Universidad de las Artes (UNEARTE) en 2006.

Extracto de la obra “Velocidad” de Jorge Gómez

Libros recomendados:

  • Arte sonoro en Colombia de Jorge Mario Díaz Matajira
  • El radioarte, un género sin fronteras, editado por Lidia Camacho. 
  • La liberación del sonido. Las artes sonoras y su campo expandido de Jorge Gómez.
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