En 1999, este municipio cundinamarqués tuvo que ser desalojado a causa de una falla geológica que provocó el agrietamiento de sus calles y construcciones. Hoy trata de resurgir.
El mundo campesino ha ido disminuyendo en todo el planeta, invirtiéndose la proporción de esta población en relación con la población urbana, que hoy en Colombia alcanza el 74%.
Hace más de quince años, y en contra de muchos, campesinos del municipio empezaron a sembrar el producto, con la expectativa de tener alternativas económicas. Los frutos ya se empiezan a ver.
Con la ausencia de compradores y políticas que desincentivan el consumo de tabaco, las familias cultivadoras de esta planta han tenido que cambiar de actividad productiva.