Para Gustavo Cerillama, indígena murui y gobernador del resguardo El Progreso, la coca es la planta sagrada que guía a su pueblo, educa a la niñez y a la juventud a través de la palabra.
A pesar de ser la región con mayor diversidad lingüística del país, la mayoría de las lenguas habladas allí tienen menos de 1.000 hablantes. Salvaguardarlas es conservar el conocimiento.
El documental pone en evidencia la situación de pobreza y exclusión de los pueblos indígenas, y en especial los abusos a los que se ven expuestas las niñas y adolescentes indígenas.